Mensajes internos...

Mensajes internos del ser humano, para la conciencia y evolucion del espiritu.

Nombre: RA
Ubicación: Orv.7, Neb, Sat.606, Ura.

lunes, junio 26, 2006

La historia de la tierra...

En la búsqueda de la verdad he encontrado cosas que pienso tienen que saber, -aseguro en una ocasión cierta personalidad del cosmos- y creo que ahora es tiempo….

En un principio pobló URANTIA (Tierra) una Humanidad primitiva.
Adoraba al rayo y se postraba temerosa ante el Sol y la Luna.
Unos hombres pintarrajeados, cargados de máscaras y plumas danzaban en torno al fuego, invocando al dios de la lluvia, solicitando indulgencia del dios de los vientos y la protección del dios de los muertos. Aquellos hechiceros fueron temidos y servidos por los humanos, sus esclavos. Fue la religión del miedo.

Busqué después en el presente. La Humanidad (vosotros) no teme ya las fuerzas de la Naturaleza. El progreso ha dado paso a una nueva forma de religión: la de la mente. Un sin fin de iglesias pugna por la posesión exclusiva de la Verdad. Todas disponen de su propia Teología y basan su existencia en el principio dogmático e indiscutible de la autoridad.

Millones de seres humanos aceptan sin discusión el cobijo de tales religiones, que piden, a cambio, una ciega y total sumisión. Perfectamente establecidas y cristalizadas, estas iglesias son el refugio más cómodo para aquellas mentes que se ven asaltadas por las dudas y la incertidumbre. El precio a pagar es el de la docilidad y asentimiento intelectual a unos principios, ritos y dogmas que, a pesar de su infantilismo y fosilización, son tenidos y considerados como revelaciones divinas, manifestaciones sagradas y camino de perfección.

Al frente de tales iglesias (lo sabéis) hay cientos de miles de nuevos hechiceros, empeñados, sobre todo, en la vigilancia y mantenimiento de ese principio de autoridad. Ciertamente, no danzan alrededor del fuego ni fustigan a sus fieles con el látigo, aunque hubo un tiempo en que quemaban, torturaban y encarcelaban en nombre de Dios. Hoy, su tiranía es más cruel y
agotadora: utilizan la oscura magia de palabras como fe o salvación para desmoronar cualquier intento de libertad y de búsqueda espiritual. Es la religión del dogma...

-Dirigí después mi mirada hacia adelante. Y mi corazón se sintió aliviado: no vi iglesias ni religiones. La Humanidad, en su incesante avance, había comprendido que la penetración y siempre parcial conocimiento de las realidades eternas nacen únicamente por el espíritu y de la mano de la experiencia personal.
Las ceremonias, supersticiones, los hechiceros y las rígidas estructuras eclesiásticas habían desaparecido, dejando paso a la apasionante aventura de la búsqueda personal. Los hombres tímidos, vacilantes y temerosos de antaño eran audaces e incansables viajeros hacia sí mismos, en constante y vivificante evolución. Del letargo de las tradiciones se pasará a la más
prometedora de las experiencias: el encuentro de la Verdad por y en el hombre mismo. Será la religión del Espíritu…

Y tú, ya iniciaste el camino en la búsqueda de la verdad….



Tambien encontró varias eras en las cuales identifico a su pueblo…..

Y tú, en que era te posicionas en la actualidad……

La Era de la Nutrición: En estas épocas, las criaturas prehumanas y las razas iniciales de un planeta viven principalmente para su alimentación y supervivencia física. La búsqueda de comida es su único y básico horizonte.

La Era de la Seguridad: Tan pronto como los cazadores primitivos disponen de alimentación abundante, todo su tiempo es destinado a reforzar su seguridad y la del clan. Nacen así nuevas técnicas guerreras y de construcción de viviendas.

La Era de la Comodidad y de los Placeres: Tras resolver sus problemas de alimentación y seguridad, los hombres caen en el lujo y en la órbita de los placeres. Son épocas que se caracterizan por la tiranía a todos los niveles, la intolerancia, la gula, la embriaguez y lo que hoy llamáis consumismo desenfrenado.

La Era de la Búsqueda de la Sabiduría y del Conocimiento: La alimentación, la seguridad, el placer y el ocio son las bases que permiten el desarrollo de la cultura y de la inteligencia. El esfuerzo para poner en práctica los conocimientos termina en la sabiduría. La obsesión por el bienestar material domina aún a esa civilización, pero muchos de sus individuos apuntan ya
hacia otro horizonte: el del conocimiento. En general, la educación y la cultura son el gran triunfo de esa Era.

La Era de la Filosofía y de la Fraternidad: Cuando los mortales aprenden a pensar por sí mismos y a sacar provecho de la experiencia, surge la Filosofía. La sociedad, entonces, se hace ética y sus hombres, morales. Y sólo estos seres sabios y realmente morales son los capacitados para establecer una auténtica hermandad humana.

La Era del Esfuerzo Espiritual: Cuando los mortales evolucionan y pasan por los estadios de desarrollo físico, intelectual y social, tarde o temprano alcanzan los niveles de clarividencia, que les conducen irremisiblemente a la búsqueda de satisfacciones espirituales y a la comprensión de las verdades cósmicas. Las religiones consiguen elevarse sobre las motivaciones del miedo y de la superstición, hasta la verdadera sabiduría de la experiencia personal. Los humanos de esta Era conocen por primera vez el alcance de la palabra Dios.

La Era de la Luz y de la Vida: Es el florecimiento de las edades sucesivas de la seguridad física, de la expansión intelectual y espiritual. Los deseos y objetivos humanos se funden entonces con los de otros seres celestes. Es la época final, en la que no existen fronteras. El intercambio con otras civilizaciones es total. En esos tiempos, los príncipes planetarios de los mundos anclados en la luz son ascendidos a la posición de soberanos
planetarios.